martes, 10 de febrero de 2026

LA LEYENDA DE OCHI

 

Recupera el género de aventuras juveniles siguiendo los patrones que tantos éxitos proporcionaron en los 80. Sin embargo, queda muy lejos de aquellos títulos inolvidables (E.T. el extraterrestre, Gremlins, Los Goonies, etcétera). El guion toma algunos elementos de estas películas sin lograr su propósito. El prometedor y vibrante preámbulo no tiene continuación. La historia va decayendo sensiblemente, pierde fuelle y apenas aflora el sentido del humor. Las virtudes más destacadas residen en las parcelas técnicas; sus responsables le sacan partido a los bellos escenarios por donde transcurre.

Desde mucho tiempo atrás, los habitantes de Carpatia, en el mar Negro, temen a los ochi, unos primates agresivos que atacan al ganado. El aguerrido Maxim organiza periódicamente partidas de caza para acabar con ellos. Le acompañan varios chicos, hijos de granjeros damnificados, y su propia hija Yuri, con quien mantiene ciertas diferencias. Ese distanciamiento aumenta cuando la joven encuentra a un bebe de esta especie herido en medio del bosque y decide ayudarlo. No tardará en nacer una amistad impensable.

LA LEYENDA DE OCHI

Se puede decir que sus artífices no han tenido en consideración a los teóricos destinatarios del filme. Obvia las exigencias actuales del público infantil y juvenil, lo que ha condenado al estreno en la taquilla.

La protagonista y, particularmente, quienes le rodean resultan bastante planos. Responden a unos arquetipos que no se han trabajado. Tampoco el relato ofrece demasiados alicientes. Conforme avanza se torna totalmente previsible; además de relajarse en exceso.

Defraudan también los minutos finales. Carece de un clímax enérgico y, en consecuencia, no consigue arrancar del espectador las emociones que pretende con el benevolente cierre.

El director y guionista Isaiah Saxon únicamente demuestra su oficio en la realización. Se apoya en una excelsa labor de fotografía. Los hermosos parajes naturales, convenientemente aprovechados, constituyen el mayor valor de esta cinta. Por otra parte, las creaciones digitales se insertan perfectamente en las imágenes. Igualmente, cabe elogiar la original banda sonora compuesta por David Longstreth.

Helena Zengel (Noticias del gran mundo) cumple sin lucimientos. A su lado, Willem Dafoe asume unos registros que domina, mientras el papel de Finn Wolfhard (Stranger Things) nunca alcanza la relevancia que se espera.









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