martes, 7 de abril de 2026

SHELTER: EL PROTECTOR

 

Con este título y viendo que el reparto lo encabeza Jason Statham no hay lugar a muchas sorpresas. Seguramente, el espectador entrará al cine sabiendo lo que busca, y, en ese sentido, la película cumple plenamente con las expectativas. Además, la dirección corre a cargo de un experto en estos terrenos: Ric Roman Waugh (El mensajero, Objetivo: Washington D.C., Operación Kandahar), que acredita su pericia. Nos proporciona una cinta adrenalínica y entretenida que, conforme se desarrolla, liga con mayor fluidez sus secuencias vibrantes.

Hace tiempo que Michael Mason se escondió del mundo. Este exagente especial del MI6 se instaló en un islote deshabitado cerca de Escocia por alguna razón. Sus monótonas rutinas se ven alteradas cuando, durante una violenta tempestad, naufraga el barco que le lleva provisiones. Por fortuna, logra rescatar a la joven Jessie. Tratará de cuidarla mientras se repone, pero necesita medicamentos. Por eso, se siente obligado a navegar hasta la ciudad más cercana. Pese a que procura pasar desapercibido, las cámaras lo captan. Inmediatamente, su antiguo jefe ordenará que lo eliminen.

SHELTER: EL PROTECTOR

El preámbulo, sin entrar en los pormenores, facilita la información necesaria. Parece remitirse a otros filmes del actor que partían de premisas similares: Despierta la furia, A Working Man y Beekeeper: El protector. Aquí se recurre al potencial que ofrecen las nuevas tecnologías para impulsar la trama.

Sentadas las bases del argumento, se convierte en una huida continua; lógicamente, interrumpida por unas apreciables escenas de acción, adornadas con los artificios justos. No obstante, aunque se advierten ciertos detalles imaginativos, tampoco innovan nada particularmente destacable.

Sin profundizar en exceso, se preocupa de la relación entre el protagonista y su improvisada acompañante, que adquiere un cariz muy humano, con momentos emotivos. En ese aspecto recuerda a El profesional (León) (1994). Por el contrario, los personajes secundarios se presentan bastante planos. Se limitan a cumplir unos roles necesarios.

Cuenta con una aceptable factura técnica, si bien llama la atención que predominen las imágenes oscuras.

A sus 58 años, el intérprete británico vuelve a exhibir una forma física espléndida. Con todo, no altera su habitual frialdad gestual. Ese apartado lo suple sobradamente la actriz adolescente Bodhi Rae Breathnach (Hamnet).













No hay comentarios:

Publicar un comentario