martes, 28 de abril de 2026

ATRAPANDO A UN MONSTRUO

 

Su arrebatadora y mágica introducción invita a pensar que estamos ante una nueva película de Tim Burton. Sin embargo, se trata del primer largometraje que dirige Bryan Fuller, creador de las series televisivas Hannibal y Star Trek: Discovery. Además, ha escrito en solitario el guion de esta original fábula, cuyo mayor hándicap es que no define claramente el público, infantil o adulto, al cual va destinada. Dejando ello al margen, la puesta en escena evidencia un enorme derroche de imaginación.

La pequeña Aurora se pasa las noches atemorizada, sin apenas moverse de la cama. Cree que hay un monstruo voraz escondido debajo del suelo de su habitación. Como sus padres no le hacen caso, sueña con que alguien pueda atrapar a tan terrible criatura. Ese salvador llega en forma de vecino misterioso. El recién llegado posee unas habilidades increíbles, pero cuando le cuenta lo que le ocurre, tampoco la toma en serio. Unos acontecimientos inesperados provocarán que terminen aliándose y enfrentándose juntos a auténticos peligros.

ATRAPANDO A UN MONSTRUO

La fantasía, la acción y unos apuntes terroríficos se conjugan en este curioso filme. Equilibra bien los diferentes géneros que toca, revelando también influencias de Wes Anderson y Jean-Pierre Jeunet. Por otra parte, su colorida estética, entre barroca y surrealista, bebe de los cuentos clásicos.

La intriga maneja diversos enigmas e incrementa paulatinamente el suspense, que da paso a secuencias vibrantes. En ese apartado, adquieren relevancia los personajes secundarios, algunos con rasgos caricaturescos, aunque no desentonan.

Paralelamente, desarrolla la relación de la niña con su improvisado protector. Le confiere un creciente y bonito cariz paternofilial que justifica conforme destapa sus respectivos secretos.

Los excelsos apartados técnicos proporcionan un marco hechizante. Los movimientos y picados de las cámaras denotan una estudiada planificación previa. Destaca igualmente la notable banda sonora compuesta por Isabella Summers, digna heredera musical de Danny Elfman.

Sophie Sloan muestra una desenvoltura absoluta; recuerda a Natalie Wood en sus primeras apariciones cinematográficas. Completa un gran trabajo y se entiende a la perfección con el reputado Mads Mikkelsen (Casino Royale, La tierra prometida (The Bastard)), quien vuelve a ejercer de tipo duro. Los acompaña Sigourney Weaver, que le saca partido a su papel aportando unos apreciables toques irónicos.









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