martes, 17 de marzo de 2026

SORRY, BABY

 

La, hasta ahora, desconocida Eva Víctor dirige, escribe y protagoniza esta genuina muestra de cine independiente. En clave femenina, presenta una hermosa historia de amistad, ligada a experiencias traumáticas, que aborda con tacto. Se suma a las propuestas que visibilizan los abusos soportados en silencio. Lo hace con naturalidad y contención, evitando los artificios, pero sin esconder la dureza de la situación. Tamiza los aspectos dramáticos con ligeros toques de humor y lecturas esperanzadoras.

Agnes imparte clases de literatura en el instituto donde estudió. Vive sola con una gata, por eso se alegra mucho cuando recibe la visita de Lydie, su amiga del alma, que se mudó a Nueva York. Años atrás compartieron piso, fiestas y confidencias. Juntas recordarán aquellos tiempos en los que no todo fue felicidad.

SORRY, BABY

El relato se divide en varios capítulos que responden a una narración fragmentada. El guion altera el orden cronológico, aunque esa estructura, que nunca provoca confusión, adquiere sentido conforme se desarrolla el filme.

El aire jocoso y amable del primer episodio, no invita a intuir la carga psicológica que intenta sobrellevar la joven maestra. Incluso, resulta poco estimulante, pese a la agilidad con que transcurre y el encanto de los personajes.

Al alcanzar el nudo argumental, destaca el singular tratamiento que le confiere a unos hechos execrables. Utiliza un tono tan minimalista como elocuente, que se aparta de lo convencional. Sin alejarse de esos parámetros, extiende con acierto su denuncia a otros ámbitos colaterales. Quienes se limitan a cumplir con unos protocolos carentes de sensibilidad quedan señalados.

En los últimos minutos surgen unos mensajes positivos. Conjugan unas notas románticas con circunstancias reconfortantes y apreciables reflexiones, que cierran satisfactoriamente el periplo de esta afable profesora.

En su ópera prima, la realizadora brilla también delante de las cámaras. Transmite tantas emociones con sus miradas, silencios y reacciones que ha economizado eficazmente los diálogos. Además, proyecta la sincera ternura y fragilidad que exige el papel. La acompañan Naomie Ackie (Parpadea dos veces) y Lucas Hedges (Manchester frente al mar, Lady Bird), que asumen unos roles agradecidos.








No hay comentarios:

Publicar un comentario