Jim Jarmusch (Coffee and Cigarettes, Noche en la tierra) retoma las pautas de sus primeros trabajos en esta película intimista que ha escrito y dirigido. Las tensiones no resueltas, el desapego, el reencuentro, la añoranza, las falsas apariencias y la fuerza de los vínculos irrenunciables recorren la cinta. Dividida en tres episodios independientes, únicamente conectados por pequeños detalles con intenciones alegóricas, resulta desigual. El buen hacer del reparto contribuye a mantener la atención en unos relatos sencillos, minimalistas y cotidianos, narrados con sosiego, que suscitan distinto interés.
En Father Jeff y Emily visitan a su padre, que vive entre las montañas de Nueva Jersey. Aunque no lo ven a menudo, siempre le han ayudado económicamente. Mother nos presenta a una prestigiosa escritora irlandesa que recibe a sus dos hijas para tomar el té. Es el único día al año en que se reúnen. Sister Brother nos lleva a París, donde unos gemelos de origen neoyorquino comparten recuerdos en la antigua casa familiar, ahora vacía. Allí rememoran los tiempos en los que fueron verdaderamente felices.
El capítulo que abre el filme depara los mejores momentos. Las ironías punzantes brotan durante una reunión en la que nadie parece sentirse a gusto. Los elaborados diálogos dan paso a un desenlace totalmente imprevisible que cierra la historia con humor.
El segundo, menos estimulante, juega con caracteres muy diferentes. Priman unas actitudes educadas y aparentemente cordiales, pero realmente distantes. Contagia esa frialdad al público, que, además, atendiendo al acto anterior, se quedará esperando algo más.
El tercero, en clave fraternal, está dominado por un tono entrañable, nostálgico y marcadamente melancólico, relacionado con la pérdida, si bien, no ofrece muchos alicientes. Básicamente, invita al espectador a mirar hacia su propio pasado.
Si se atiende al conjunto, cuesta entender que conquistara el León de Oro en Venecia, imponiéndose a las notables La voz de Hind, La Grazia, Frankenstein y Bugonia.
En cuanto al elenco, destacan las interpretaciones de los veteranos Tom Waits y Charlotte Rampling, cuyas miradas silenciosas hablan por sí solas. Sorprende el rol que asume la desenvuelta Vicky Krieps y también su aspecto. Cumplen con sobriedad Adam Driver, Mayim Bialik (The Big Bang Theory) y Cate Blanchett. Por otra parte, los jóvenes Indya Moore y Luka Sabbat consiguen una apreciable complicidad.
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